martes, 22 de marzo de 2011

Estrenando mi banneton

 En el último pedido de harinas que   hice a Andrés de El Amasadero, también le pedí un banneton y harina de malta, y este es el resultado de las nuevas compras, un pan de corteza gorda y crujiente, con un olor y sabor que te hacen recordar a los viejos panes de la infancia, y por supuesto en el próximo pedido me haré con un banneton redondo.

Mi hija vive fuera de Málaga y viene a casa los fines de semana y para que no pierda los aromas y sabores de su casa, y  ayudarla un poco,  suelo hacerle comida para que se lleve y por supuesto el pan,  porque una vez que te acostumbras a un buen pan casero ya no quieres otro.
 Con una miga esponjosa pero fuerte, ese tipo de miga  con un  plato de buen aceite de oliva virgen extra, te hace perder el sentio.
  Ingredientes:
100 grs. de espelta
300 grs. de harina recia
200 grs. mix  de  centeno y trigo
5 grs. de harina de malta clara
11 grs. de sal
50 grs. de aceite de oliva virgen extra
3 grs. de lecitina
270 grs. de agua
240 grs. masa madre
6 grs. de levadura seca
1 banneton de 1.500 grs. "opcional" 
Modo de hacerlo:
Pongo todos los ingredientes en el bol y con el gancho en el nº 1 amaso hasta que queda una masa elástica y brillante, unos 10 minutos aprox. la dejo levar dentro del bol.
Cuando ha duplicado su volumen, la vuelvo a amasar un poco para desgasificarla, y la meto en el banneton previamente enharinado, la cubro con un paño  y la dejo levar hasta que vuelve a doblar el volumen.
 Como yo no tengo piedra de horneado, lo que hago es cuando precaliento el horno dejar  la bandeja dentro  para que se caliente y cuando el horno ha alcanzado la temperatura deseada y el pan ha levado,  saco la bandeja que está bien  caliente y  con cuidado de no quemarme dejo caer  la masa girándola sobre la bandeja del horno, y le hago el greñado.
La meto en el horno que estaba  precalentado a 250º, calor arriba y abajo en la primera ranura y con un cuenco de agua hirviendo dentro, cierro la puerta y bajo la temperatura a 220º grados, durante 35 minutos o hasta que el pan tenga un bonito color dorado y al golpearlo en la base suene a hueco.
Fijaros en la diferencia del pan el tamaño que  tiene, es grandioso sacar esto del  horno.
Lo dejo enfriar sobre una rejilla, lo corto en rebanadas de 1 cm. y lo envaso en bolsas y listo para hacer el viaje a Sevilla, y meterlo en el congelador.
Y así mi hija disfruta todos los días de un pan como recién hecho por su mami.