Cigalas y quisquillas de Motril a la plancha

Quien me conoce, sabe que me gusta comprar en los mercado, el más cercano que tengo es el de mi barrio "El Palo" , allí encuentro todo lo que necesito, pero hace unos días me pasé por el mercado de Huelin, bien famoso en Málaga por su buena calidad y precios, y paseando por la nave del pescado, me topé de frente con la pescadería de "El largo", José Miguel el pescadero, excelente persona y grandísimo profesional conocedor de su oficio como nadie, sabe aconsejarte y guiarte a la hora de comprar, pero siempre dejándote la iniciativa, me recomendó que me llevara unas quisquillas de Motril, fresquísimas y buenísimas, además de las cigalas que yo tenía en mente comprar, daban ganas llevarse un poco de todo lo que allí tenía, pescados y mariscos salvajes, frescos y de excelente calidad, la pena es que como siempre me pasa, no llevaba la cámara de fotos, porque el puesto era todo un espectáculo para ser fotografiarlo. Ingredientes:
4 cigalas 800 grs. aprox.300 grs. de quisquillas de Motril
sal gorda
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 dientes de ajos
1 cucharadita de perejil fresco
Modo de hacerlo:
Primero abro las cigalas, con las tijeras de cocina voy rompiendo la carcasa a lo largo, y con un cuchillo grande la abro por la mitad , para que queden abiertas como un libro, como una imagen vale más que mil palabras, creo que queda bien claro cómo hacerlo.
Pongo la plancha a calentar, la pinto con un poco de aceite y pongo una fina capa de sal, pico muy fino los ajos y el perejil, lo pongo en un cuenco y añado el aceite, y cuando las cigalas están abiertas, las pinto con el aceite, las pongo en la plancha primero por la parte de la carne.
Cuando están doraditas no tarda más de 2 minutos, las cojo por las pinzas y les doy la vuelta, y las tengo otros 2 minutos.
Mientras las cigalas se hacen, he puesto sal gorda en una sartén grande y cuando está bien caliente coloco las quisquillas, las dejo medio minuto por cada lado, es un marisco extremadamente delicado y no hay que pasarse en la cocción.
Una sencilla ensalada de tomates, anchoas y aceitunas aliñadas con sal de verduras y aceite de oliva virgen extra, como acompañamiento
Que foto más mala, pero no me poddía entretener y que llegara frio a la mesa, sería un pecado tremendo por mi parte, así que todo junto listo para disfrutar, un almuerzo de celebración, que aunque caro, nunca comparable con los precios de un restaurante.





