Pétalos de tomate macerados en AOVE
El tomate es rico en vitaminas y minerales, nos aporta vitamina C , hierro, potasio, es un potente antioxidante, es un diurético natural, evita el estreñimiento, la vitamina A nos protege la vista .....
Ingredientes:
2 kilos de tomate pera
200 g de azúcar
180 g de vinagre
150 g de agua
1 ramita de tomillo fresco
4 vueltas de molinillo de pimienta negra
Aceite de oliva virgen extra
Sumerjo los tomates y le pongo unas ramitas de tomillo fresco y pimienta negra, y lo dejo 24 horas macerando.
Pasado el tiempo, parto los tomates por la mitad y les retiro las semillas.
Los coloco en una rejilla y lo meto en el horno, con una bandeja debajo para recoger el agua que irán soltando en el tiempo del secado a 80º calor arriba y abajo, ha estado 8 horas, aunque el tiempo depende de cómo queramos de seco el tomate.
Cuando están bien frío, lo pongo en tarros de cristal y lo cubro con aceite de oliva virgen extra, es muy importante la calidad del AOVE y que sea de nuestro gusto, ya que todo el trabajo nos lo puede echar a perder.
En ensalada, sobre una tostada de buen pan, en la masa de una focaccia, en fín donde se nos ocurra, porque allí donde lo pongamos nos deleitará el paladar.
El AOVE usado para esta elaboración es un Aceite de Oliva Virgen Extra Premium de la variedad picual, un aceite con aromas y sabores intensos, que combinado con el sabor dulzón del tomate hacen una pareja perfecta.
Si unimos las propiedades beneficiosas del AOVE y del tomate, resulta una mezcla explosiva de vitaminas para nuestra salud.
Ingredientes:
2 kilos de tomate pera
200 g de azúcar
180 g de vinagre
150 g de agua
1 ramita de tomillo fresco
4 vueltas de molinillo de pimienta negra
Aceite de oliva virgen extra
Modo de hacerlo:
Lo primero que hay que hacer es escaldar los tomates para poder quitarles la piel, el tiempo, el mínimo posible, escurro el agua y le quito la piel que sale perfectamente.
Sumerjo los tomates y le pongo unas ramitas de tomillo fresco y pimienta negra, y lo dejo 24 horas macerando.
Pasado el tiempo, parto los tomates por la mitad y les retiro las semillas.
Los coloco en una rejilla y lo meto en el horno, con una bandeja debajo para recoger el agua que irán soltando en el tiempo del secado a 80º calor arriba y abajo, ha estado 8 horas, aunque el tiempo depende de cómo queramos de seco el tomate.
Cuando están bien frío, lo pongo en tarros de cristal y lo cubro con aceite de oliva virgen extra, es muy importante la calidad del AOVE y que sea de nuestro gusto, ya que todo el trabajo nos lo puede echar a perder.
En ensalada, sobre una tostada de buen pan, en la masa de una focaccia, en fín donde se nos ocurra, porque allí donde lo pongamos nos deleitará el paladar.







