martes, 23 de junio de 2009

Tomates secos al sol de Málaga

Nada tan fácil, bueno y económico como unos tomates secados al sol, para comerlos en el pan, con un chorrito de su propio aceite con ese aroma a tomate y albahaca , para ponerlo en las pizzas, en las ensaladas, para agregarlos a los sofritos, para lo que se nos ocurra, por supuesto que se pueden secar en el horno o en deshidratadoras pero jamás conseguirán ese sabor intenso que les da el SOL.

Ingredientes:
3 kilos de tomates rojo
1 manojo de albahaca fresca
6 dientes de ajos
pimienta negra y rosa
Aceite de oliva virgen extra
Sol, mucho SOL.

Modo de hacerlo:
Corto los ajos en láminas finas y troceo la albahaca sobre todo las hojas grandes.
Lavo los tomates y los corto por la mitad, le quito las semillas y los ahueco un poco, pongo en el interior una rodaja de ajo y una hojita de albahaca, los pongo en una rejilla con una bandeja debajo y los tapo con una gasa para que no les caiga nada cuando estén al sol.

Cuando se retira el sol meto la bandeja dentro, y la vuelvo a poner al día siguiente, el tiempo de secado dependerá de la temperatura, aquí en Málaga con dos o tres días es más que suficiente.
Cuando están secos, pongo en un tarro de cierre hermético y esterilizado, una ramita de albahaca, pimienta negra y rosa, meto los tomates sin quitarles el ajo y la albahaca que están secos y los cubro con aceite de oliva virgen extra.

Lo meto en la nevera y lo dejo macerar 15 días antes de usarlos.

Y como aquí no se tira nada, con los resto de vaciar los tomates, me preparo un buenisimo zumo de tomate con unas gotas de tabasco, sal y una ramita de albahaca morada, mi última adquisición.
A la nevera para que se ponga fresquito y vitaminas a raudales.