miércoles, 24 de junio de 2020

Pan de espirulina

¿Qué es la espirulina?
Es una micro alga azul verdosa, fuente de vitaminas, proteínas y minerales y con efecto saciante, se comercializa como alimento o como suplemento dietético, pero lo que tenemos que tener bien claro  es que es un alimento no un medicamento.
La espirulina existe desde hace millones de años, pero se ha puesto de moda y es considerada "el último  super alimento", y se ha convertido en uno de los ingredientes más buscados y cotizados.
Incluyendo los super alimentos en nuestra dieta diaria no determina que tengamos una alimentación sana o insana, la buena salud se consigue con una alimentación variada y un alto consumo en frutas y verduras.
La espirulina crece en aguas estancadas muy mineralizadas y se cultivan en muchas zonas del mundo, incluyendo España que la encontramos en El Parque de  Doñana
¿Cómo se utiliza la espirulina?
Generalmente se utiliza desecada, en polvo, en pastillas o fresca.
Se suele tomar en batidos, zumos de fruta, sopas frías que es donde mejor conserva todas sus propiedades.
También se usa  en el  pan, aunque aquí las altas temperaturas a la que es sometida la espirulina  va perdiendo parte de sus propiedades.
La espirulina tiene un sabor y olor característico de las algas, con matices amargo-salado y aromas a vegetales marinos.
También es utilizada en cosmética, aprovechando las virtudes antioxidantes.
 Pero como todo también tiene sus contraindicaciones, por eso antes de lanzarnos a consumir "los super alimentos" hay que informarse bien de los efectos secundarios.
¿De dónde procede el nombre?
Procede del latín y hace referencia  a su característica forma  de espiral diminuta, pues este alga no llega a medio milímetro de diámetro.
Información sacada de artículos de páginas de gastronomía que circulan por la red.
 Debemos controlar muy bien las cantidades a usar de espirulina, sobre todo en el pan, ya que si nos pasamos proporciona un sabor algo desagradable.
La espirulina yo la compro en el mismo sitio que compro mis harinas, en la Harinera el Molino de Coín, allí encontraréis harinas de todo tipo, semillas, frutos secos y todo lo concerniente para el pan. 

 Ingredientes:
500 g. harina panadera ecológica 
300 g. de agua
5 g. de levadura fresca
20 g. de aceite de oliva virgen extra
10 g de sal
5 g. de espirulina

domingo, 14 de junio de 2020

Tarta Pantera Rosa

 A mi nieta Sara le encantan las fresa, igual que a su Tati, tienen tantas cosas en particular tía y sobrina que yo le digo que es su miniyo.
 Ingredientes:
para el bizcocho
9 huevos
200 g harina
70 g harina almendras
270 g azúcar
Para la mus de chocolate
300 g de chocolate negro
150 g de nata 35% materia grasa
Para el relleno
300 g. de mermelada de fresa
500 g. de fresas frescas
 Para la decoración
800 g de nata 35% materia grasa
colorante rojo
1 lámina de azúcar de la Pantera Rosa

viernes, 12 de junio de 2020

Sardinas rellenas & Sarde a beccafico Video Receta

Sarde a beccafico, receta de origen siciliano.
Las sardinas es uno de los alimentos más beneficiosos que nos ofrece el mar, y en verano el pescado azul se convierte en una de las mejores opciones en nuestras mesas.
Al ser un pescado con poca vida en el mar, es de los pescados con menos cantidad de mercurio, y con mayor cantidad de omega 3, además de la variedad de minerales que nos aporta, fósforo, magnesio, hierro, potasio, yodo y calcio.
Hay múltiples formas de cocinado, a la plancha, en espeto, guisadas, al horno, en la barbacoa.
En Málaga la forma más popular de comer las sardinas es en espeto, ensartadas en largas cañas  y  clavadas en la arena, asadas en una hoguera con raíces de olivo.
                                                                    Video Receta


Ingredientes:
500 g. de sardinas de Málaga
50 g. migas de pan
1 cuchara de aceite de oliva virgen extra
20 pasas de  Málaga 
30 g de anacardos o piñones
1 cucharadita de azúcar glas
4 ramitas de perejil fresco
zumo de media naranja
1 cucharadita de sal
pimienta negra molida
hojas de laurel 


jueves, 11 de junio de 2020

Ochíos dulces de Jaén Video Receta

Hay algo más delicioso que desayunar o merendar con una bollería casera, donde no hace falta meter grasas saturadas, ni extrañas grasas vegetales, ni saborizantes, ni ingredientes desconocidos.
Darle a nuestros niños una bollería sana está en nuestra mano, claro que es más fácil porque el tiempo es escaso abrir un paquete y sacar un bollito y ya está,
 ¿Pero sabemos los ingredientes que lleva? ¿sabemos cuanto tiempo lleva empaquetada? ¿sabemos el costo real?

Pero y si os digo que esta bollería congela estupendamente y en 15 minutos la tenéis como recién hecha y que si sois unos impacientes unos segundos de microondas y ya está.
Y si os digo, que  dedicarle unas horas una vez cada cierto tiempo merece la pena y nuestra salud y nuestro cartera nos lo agradecerá.
Y si os digo que la podemos hacer con los peques de la casa que les encanta meter mano en las masas y que es una forma divertida de familiarizarse con los productos y la cocina.
Y que dependiendo del tamaño os pueden salir hasta 20 ochíos

Ingredientes:
750 g. de harina de fuerza
375 g. de agua templada
40 g. de levadura fresca de panadero
125 g. aceite de oliva virgen extra
125 g. de azúcar
1 cuchara colmada de matalauva
1 huevo + 1 yema
1/2 cucharadita de sal
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para barnizar
1 yema
azúcar


Modo de hacerlo:
Caliento el aceite y antes que empiece a humear echo la matalauva, lo retiro del fuego y lo dejo enfriar.
En un cuenco pongo el agua tibia y disuelvo la levadura.
En un bol pongo la harina, el azúcar, la sal,  el huevo  y la yema, añado el agua con la levadura y el aceite con la matalauva.
Y empiezo a amasar unos 10 minutos aprox. es una masa muy hidratada y  un poco pegajosa.
Después de 10 minutos de amasado, a mano o en máquina, ya la tenemos lista
A mi no me gustan las prisas con las masas, así que la he tapado con film transparente y la he metido en la nevera para que leve lentamente toda la noche, y por la mañana la masa ha levado y está lista.
Pongo un poco de harina en la mesa y vuelco la masa, corto porciones de 70 g, y hago bolitas, en este paso es necesario engrasarse las manos con aceite  para que la masa no se nos quede pegada.
Voy dejando las bolitas de masa sobre la bandeja del horno y la tapo con un paño para que vuelvan a levar, con 40 minutos ha sido suficiente, y han doblado el volumen, pero el tiempo depende de la temperatura que tengamos.
Pongo una yema de huevo con dos cucharaditas de leche en un cuenco y lo bato y con esto pinto las bolitas, y encima lo espolvoreo con  azúcar.
Meto la bandeja en  el horno precalentado a 180º calor arriba y abajo en la segunda ranura durante 18 minutos, pero ya sabemos el tiempo depende de muchos factores, y el principal el  tamaño de los ochíos.
Como sale mucha cantidad,  la mitad los he congelado, porque este tipo de bollería admiten muy bien la congelación, y así siempre tengo unos deliciosos bollitos para acompañar el desayuno o la merienda.
Ya sabes, si haces la receta y quieres que ponga la foto, solo tienes que mandármela y yo encantada de mostrarla.