lunes, 13 de mayo de 2013

Jabón para lavadora "dos versiones"

 Hoy no os traigo ninguna receta, bueno ninguna receta que se coma, pero seguro que será igual de útil, primero la idea es reciclar el aceite que nos va sobrando en la cocina y que no sabemos qué hacer con él, tirarlo a la basura nooo, por el fregadero menos, guardarlo en casa.... tampoco no hay sitio, pues que nos queda, ¡¡ hacer jabón!!  y segundo ahorrar dinero que con los tiempos que corren de 1 € hay que hacer 2, así que manos a la obra.
Os voy a contar las dos versiones que yo hago, aunque suelo hacer con más frecuencia la líquida, pero comprendo que no todo el mundo tiene sitio para tener un cubo grande y digo grande, porque ahí meteremos 18 litros de detergente, que luego hay que envasar, la versión polvo es más reducida y fácil de guardar, ahora la elección es vuestra.

Ingredientes:
detergente líquido
1 litro de aceite usado
300 grs. de sosa cáustica
1.500 grs.  de detergente para vajilla
300 grs. de perborato
100 grs. de suavizante
3 litros de agua + 12 litros
1 cubo grande
1 palo de madera
detergente en polvo
1.200  grs. de agua
1.200 grs. de aceite usado
230 grs. de sosa cáustica

Modo de hacerlo:
Lo primero que hay que hacer es tener todos los ingredientes a mano y pesados, para no tener que ir improvisando, y lo que usaremos para protegernos de posible quemaduras e inhalaciones,  guantes de goma,  gafa, y mascarilla, si no tenemos mascarilla nos atamos un pañuelo, la cosa es protegernos.
Lo primero que pongo en el cubo es el agua, a mi me gusta calentarla sin que llegue a hervir, y seguidamente echo la sosa cáustica, viereis que el agua empieza a hervir, eso es normal y hay que tener mucho cuidado, con el palo lo mezclo con cuidado para que la sosa se disuelva, echo el aceite que tiene que estar bien filtrado para que no tenga impurezas y nos estropee el jabón, con el palo sigo removiendo siempre en la misma dirección, hasta que el aceite se  integra con el agua, echo el detergente y sigo removiendo hasta integrarlo todo, seguidamente el perborato y lo mismo remover hasta disolver, y por último el suavizante, lo mezclo bien y ya está listo.
Pasado 24 horas lo bato con el palo, hay que mezclarlo  porque los ingredientes tienden a separarse, pero no tardo más de 1 minuto y así tres días más, veréis que el detergente está muy espeso y se queda pegado en el palo.
Al quinto día añado los 12 litros de agua restantes y lo bato  bien, veréis que el palo ya sale más limpio,  el detergente está más claro, y el cubo está bien lleno, pues ahora hay que dejarlo reposar 20 días más, y de vez en cuando no hace falta hacerlo a diario, lo removemos con el palo.
Y ya está listo nuestro detergente que tiene una blancura y un olor a limpio que dan ganas de usarlo rápidamente, yo suelo guardar tarros de plástico para rellenarlos con el detergente, y tener mi provisión de detergente  guardado en el lavadero, pero también se puede dejar en el cubo e ir sacando lo que necesitemos.
Ahora nos toca el detergente en polvo.
Como aquí vamos a usar menos cantidad de productos no hace falta tener un gran cubo, con una palangana es suficiente,
El proceso es el mismo que para el detergente líquido, primero el agua caliente, seguido de la sosa cáustica, el agua empezará a hervir y con cuidado remuevo con el palo, añado el aceite y sigo mezclando hasta que se integre todo y vaya  perdido temperatura, y ahora me ayudo de la minipimer, porque hay que batir un buen rato hasta que el jabón coja la consistencia de una papilla muy espesa y cambie el color a casi blanco, y eso a mano es muy cansado y lento, así que con la batidora y siempre en la misma dirección lo bato hasta que espese, y lo echo en un taper grande.
Lo dejo  24 horas para  que cuaje,  lo saco del molde y  con un cuchillo lo corto en trozos.
Y aquí hay dos opciones, lo dejamos en pastillas de jabón y para eso hay que dejarlo secar 20 días,  o lo rallo, como está tierno no cuesta apenas trabajo y lo voy poniendo en una bandeja bien grande porque sale mucha cantidad, y cada día lo aireo para que se seque, eso lo hago con las manos procurando frotarlas para que se vayan deshaciendo la virutas de jabón,   por supuesto con los guantes puesto, un par de minutos es lo que se tarda en hacer esto,  y cuando veamos que está hecho casi polvo lo dejamos secar un par de  semanas  más antes de poder usarlo, y comprobaremos que el volumen ha reducido bastante, es señal que el jabón está bien seco y listo para usar.
Espero haberme explicado bien, si os surge alguna duda solo tenéis que preguntar,  y aunque os pueda parecer laborioso para nada lo es, os alegrareis  de lo bien que deja la ropa, además ayudamos al medio ambiente y al monedero.
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