lunes, 27 de junio de 2011

Cigalas y quisquillas de Motril a la plancha

Quien me conoce,  sabe que me gusta comprar en los mercado, el  más cercano que tengo es  el de mi barrio "El Palo" , allí encuentro todo lo que necesito, pero hace unos días me pasé por el mercado de Huelin, bien famoso en Málaga por su buena calidad y precios, y paseando por la nave del pescado,  me topé de frente con la pescadería de "El largo", José Miguel  el pescadero,  excelente persona y grandísimo profesional conocedor de su oficio como nadie,  sabe aconsejarte y guiarte a la hora de comprar, pero siempre  dejándote la iniciativa, me recomendó que me llevara unas quisquillas de Motril, fresquísimas y buenísimas, además de las cigalas que yo tenía en mente comprar,  daban ganas  llevarse un poco de todo lo que allí tenía,  pescados y mariscos salvajes,  frescos y de excelente calidad, la pena es que como siempre me pasa,  no llevaba la cámara de fotos, porque el puesto era todo un espectáculo  para ser  fotografiarlo. 
  Ingredientes: 
4 cigalas 800 grs. aprox.
300 grs. de quisquillas de Motril
sal gorda
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 dientes de ajos
1 cucharadita de perejil fresco
Modo de hacerlo:
Primero abro las cigalas, con las tijeras de cocina  voy rompiendo la carcasa a lo largo, y con un cuchillo grande la abro por la mitad , para que queden abiertas como un libro, como  una imagen vale más que mil palabras, creo que queda bien claro cómo hacerlo.
Pongo la plancha a calentar, la pinto con un poco de aceite y pongo una fina capa de sal,  pico muy fino los ajos y el perejil,  lo pongo en un cuenco y añado el aceite, y   cuando las   cigalas están abiertas, las pinto con el aceite, las pongo en la plancha primero por la parte de la carne.
Cuando están doraditas no tarda más de 2 minutos, las cojo por las pinzas y les doy la vuelta, y las tengo otros 2 minutos.
Mientras las cigalas se hacen,  he puesto sal gorda en una sartén grande y  cuando está bien caliente coloco las quisquillas,  las dejo medio minuto por cada lado, es un marisco extremadamente delicado y no hay que pasarse en la cocción.
 Una sencilla  ensalada de tomates, anchoas y aceitunas aliñadas con sal de verduras y aceite de oliva virgen extra,  como acompañamiento 
 Que foto más mala,  pero no me poddía entretener y que llegara frio a la mesa, sería un pecado tremendo por mi parte, así que todo junto listo para disfrutar,   un almuerzo de celebración, que aunque caro,  nunca comparable con los precios de  un restaurante.