domingo, 5 de mayo de 2013

Bizcocho 1-2-3 convertido en tarta para mamá

 Sin duda este es el bizcocho más tierno que jamás he comido, Marta mi nieta de  3 añitos se levantó pensando que quería hacer una tarta a su mamá, y claro  la tengo en la cocina  diciendo "Ela quiero hacer tarta", y quien le dice que no, con esa carita de ángel pícaro que pone,  pues venga a trasladar su mesa y silla a la cocina para que esté cómoda y con la inestimable ayuda de mi hija "alias tati", nos ponemos manos a la obra para hacer una tarta, entre risas, canciones, comer masa cruda, comerse la decoración  y toda la alegría que puede tener una peque de tres añitos, se nos pasó parte de la mañana sin darnos cuenta, menos mal que hay un vídeo para que este momento no se pierda,  y este es el resultado, por supuesto una vez que la tarta entró en el horno perdió todo interés para ella, eso de esperar como que no, así que se fue a ver sus dibujitos animados y yo terminé de decorarla.
Los bizcochitos pequeños son para ella,  para Sara su hermanita,  y por supuesto para tati
 Ingredientes:
3 huevos
1 yogur blanco
1 medida de aceite 
2 medida de azúcar
3 medidas de harina
1 sobre de levadura Royal
pizca de sal
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200 grs. de nata 35€ materia grasa
50 grs. de azúcar
300 grs. de fresas


Modo de hacerlo:
 Primero hay que trasladar  mesa y  sillas para que Marta trabaje bien, y en un bol ponemos los huevos y el azúcar y lo batimos hasta que quede cremosa, llega un momento que el batido se hace a tres manos.
Cuando los huevos y el azúcar están bien integrados, echamos el yogur previo repaso de la tapadera que está muy rico según Marta y el aceite, seguimos batiendo y por último la harina y la levadura, y el toque mágico de ela, una pizquita de sal, lo vertemos en moldes y lo decoramos con lacasitos, azucarillos, estrellas,  todo lo que coge del cajón de ela.
Lo metemos en el horno precalentado a 180º calor arriba y abajo en la segunda ranura durante 25 minutos.
 Ya solo queda montar la nata, y decorar el bizcocho, y no me negareis que es el bizcocho más tierno que se puede comer.