Leche frita

Estamos en tiempo de Cuaresma, días de vigilia, ayuno, penitencia y alimentos prohibidos. A lo largo y ancho de nuestro país hay infinidad de recetas; la leche frita es una de ellas y, al igual que las torrijas, para mí no puede faltar en esta época.

Mi madre siempre respetaba la vigilia. Yo de pequeña odiaba los guisos de Cuaresma, pero devoraba las torrijas y la leche frita, y cuando la veía prepararla siempre me preguntaba: "¿Cómo puede freír leche?", y pensaba que mi madre hacía magia.




Ingredientes:
1/2 litro de leche
70 g de maizena
80 g de azúcar
piel de limón
1 cucharadita de extracto de vainilla de Madagascar
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para empanar
harina
2 huevos
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aceite para freír
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azúcar y canela para rebozar

Modo de hacerlo:

Separo un poco de leche, la pongo en un cuenco, echo la maicena y lo mezclo hasta que se deshaga.
El resto de la leche lo pongo en un cazo y añado el extracto de vainilla, la piel de limón y el azúcar, y lo pongo a calentar..
 
Cuando empieza a hervir, añado la leche con la maicena que tenía reservada y sin dejar de remover espero hasta que espese.
La vuelco en los moldes (el de silicona no hace falta engrasarlo, pero el de metal con forma de corazones lo he pintado con un poco de aceite para que desmolde sin problemas). Cuando está bien fría, la desmoldo y hago porciones.
  Las paso por harina y luego por huevo batido, y las frío en el aceite caliente a fuego medio hasta que estén bien doraditas.
Las pongo sobre papel absorbente y, en un cuenco con azúcar y canela, emborrizo la leche frita.
¡Y listas para comer y disfrutar!