lunes, 24 de junio de 2019

Tortilla de patata

 Si importante en una comida es la materia prima, en la tortilla de patatas es indispensable, ya que siendo el ingrediente principal no nos la podemos jugar.
Hace unos años en el bonito pueblo de Carratraca, fui invitada para ir de jurado a  un concurso de tortilla de patata, solo había una exigencia en ese concurso, que solo podía llevar cuatro ingredientes, huevo, patata, aceite y sal, toda aquella que llevara algún ingrediente extra sería descalificada.
Se presentaron 20 tortillas todas con los mismos ingredientes y de apariencia bien hechas, y en el paladar fueron 20 tortillas diferentes, a unas se notaba la calidad de la patata pero no el aceite, otras se notaban los huevos de corral pero la patata como que no,  otras estaban hechas con aceite de semillas, y así hasta llegar a la tortilla perfecta que por unanimidad del jurado ganó el concurso, y fue una tortilla donde se cuidaron los ingredientes, todos en perfecta armonía sin enmacararse entre ellos, era una tortilla que nos recordaba a la que nuestras madres nos hacían cuando eramos pequeños.
Preguntado al ganador, dimos con la respuesta, las patata sembrada por ella  en su pequeño campo, huevos de sus  gallinas que  correteaban libres por el campo comiendo insectos y grano, el aceite de oliva virgen extra de sus propios olivos, el único ingrediente "extraño" era la sal.
 Nos contaron los participantes que unos batían las yemas por separado de las claras, otros lo hacían todo junto, otros incluso ni lo batían, sencillamente lo revolvían con las patatas, y todas eran buenas tortillas, tan solo las diferenciaba con  la ganadora era la calidad de los ingredientes.


 Yo a lo largo del tiempo  he probrado a batir las yemas y las claras por separado que dicen que ahí está el éxito de una tortilla esponjosa, he probado a batir los huevos juntos, he  revuelto los huevos con las patatas y la esponjosidad esa de la que hablan  no he  notado diferencia, para mi el secreto está por supuesto en los ingredientes y en el tiempo de cocinado, ahí está la parte importante, darle el punto justo que guste a los de casa.
Hay quien la quiere muy cuajada, otros poco cuajada, y otros casi crudas, a otros les gusta muy finita y otros la quieren bien gordotas, ya sabemos que para gusto los colores.
 A mí como más me gusta es con esos cuatro ingredientes, jugosa y bien gordota.
El AOVE que he usado es de la variedad hojiblanca, por su sabor y porque es de los aceite que mejor soportan la fritura y menos se degrada.

Ingredientes:
500 gr. de patatas de los Llanos de Coín
6 huevos de corral
sal
aceite de oliva virgen extra variedad  hojiblanca


Modo de hacerlo:
Pelo y corto la patata, le pongo sal  y la frío a fuego medio en aceite de oliva virgen extra
Mientras las patatas se "fríen cuecen", bato los huevos.
Mezclo las patatas con los huevos y lo pongo en la sartén con unas gotas de aceite, y cuando está dorada por un lados le doy la vuelta y termino de dorarla.
Ya solo queda llevarla a la mesa y disfrutar.
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7 comentarios:

  1. Un olé por esa tortilla.
    besinos

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  2. Hola,
    ¡Que pinta tan excepcional tiene esta tortilla!.
    Muy cierto lo que cuentas: dos tortillas no nos quedan igual, si que creo es cierto que cada uno de nosotr@s "apuntamos una tendencia" y la clave está en los ingredientes.
    Saludos :)

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  3. Te ha quedado una tortilla de relujo no lo siguiente y no dudo lo mas minimo que este de rexupete.
    Bicos mil wapa.

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