viernes, 13 de marzo de 2020

Sopa de Calçots


 Hace unos días en  una de las actividades del club Gastronómico km0, fuimos a Manilva a visitar la bodega Nilva Enoturismo para ver el desarroyo de la cepa apadrinada por el club.
El proyecto de  Algimiro Martínez Moreno," Salvemos las Viñas de Manilva ", tiene como finalidad salvar las viejas y sabias viñas, para que esos terrenos no caigan en manos de proyectos urbanísticos como ocurrió en los últimos años, y defender otro modelo de desarroyo que no sea el ladrillo.
 Martín Berasategui, David de Jorge, nuestro querido club ya lo hicieron apadrinando una cepa, pero también podemos hacerlo a título personal, regalar una cepa a nuestros hijos y amigos para que aprendan a apreciar nuestra cultura vitivinícola, y formar parte activa de la conservación de un patrimonio natural, absolutamente privilegiado en plena Costa del Sol, las Viñas de Manilva, y que esas sabias y viejas cepas perduren en el tiempo, y no se quede en un mero recuerdo.
Y ya que pasamos el día entre viñedos y amigos, nuestro club nos preparó una calçotada, de las manos expertas de uno de los socios y amigo, disfrutamos como niños.
Como sobraron calçots y salsa romescu nos lo trajimos para preparar en casa algunas recetas con tan delicioso y exclusivo producto.
Calçots es una palabra del catalán, en español también conocidos como calsots, con la que se denomina una variedad de cebolletas tiernas.
Los calçots es el plato más emblemático de la población de Valls (Tarragona) muy consumido a finales de invierno con salsa romescu.
Sus propiedades nutritivas son iguales a las de la cebolla, rico en vitaminas y minerales, también se le atribuyen propiedades diuréticas, tonificantes, digestivas y afrodisíacas
Y sea como sea, se llame como se llame, una sopita caliente siempre viene bien, y más ahora con lo que nos está cayendo con el dichoso coronavirus, así que amigos os animo a hacerla, si no tenéis claçots no importa, con  unas buenas cebolletas tiernas de nuestras huertas conseguiremos una sopa deliciosa.
Ingredientes:
para dos personas 
5 calçots
1 patata mediana
3/4 litro de caldo de verduras
2 cucharas de salsa de calçots
1 rebanada de pan cateto
1 cucharita de sal
2 cucharas de aceite de oliva virgen extra
10 hebras de azafrán
1 guindilla (opcional)



 Modo de hacerlo:
Yo siempre tengo caldo de verduras, de pollo y de pescado en el congelador, es una forma fácil y rápida para utilizarlo, y a la hora de hacer una sopa acortamos tiempo.

Empezamos limpiando bien los calçots que vienen bien cubiertos de tierra, los troceamos en rodajas finas, y la patata en daditos.
En una cacerola, ponemos el aceite y rehogamos a fuego medio los calçots un par de minutos sin que lleguen a dorarse, y añadimos las patatas, mezclamos bien.
Añadimos la salsa romescu, el caldo de verdura con las hebras de azafrán lo añadimos a la cacerola.
y una cucharadita de sal, la guindilla es opcional pero en casa nos gustan las sopas con un toque de guindilla.
En una sartén con unas gotas de aceite de oliva virgen extra doramos el pan que quede bien crujiente.
Y lo ponemos como acompañamiento.
Y ya solo queda disfrutar, cuchara de sopa y pellizco de pan crujiente, y os aseguro que repetiréis.

Ya sabes, si haces la receta y quieres que ponga la foto, solo tienes que mandármela y yo encantada de mostrarla.

Nota:
la receta de la salsa de caçots por si queréis hacerla, la encontrais en este enlace. https://www.calsots.com/receta-salsa-de-calcots.html

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