domingo, 24 de abril de 2011

Tarta Rayo Mc Quenn "sin huevo"

 
El pasado viernes, mi travieso y alegre sobrinito Enrique cumplió 3 añitos, tenía clarisimo que quería una tarta de su coche favorito  Rayo Mc Quenn, hasta ahí todo bien ,el único problema es que es alérgico al huevo y hay que tener mucho cuidado a la hora de manipular ingredientes, por lo demás contando con buenos materiales todo salió muy bien.
Ingredientes:
Bizcocho de chocolate

200 grs. de azúcar
280 grs. de zumo de naranja
60 grs. de aceite de oliva suave
350 grs. harina
60 grs. cacao puro
1 sobre de levadura química
pizca de sal
1/2 cucharadita de esencia vainilla
1 cucharada de vinagre de fresa
 Ingredientes:
 Bizcocho blanco
210 grs. de azúcar
300 grs. de leche
270 grs. de harina
1 sobre de levadura química
1/2 cucharadita de esencia de vainilla
pizca de sal

Almibar:
100 grs de agua
50 grs. de naranja
150 grs. de azúcar



Otros ingredientes:
700 grs. de fondant
colorantes en gel, rojo, amarillo, naranja, negro, celeste
aceite desmoldante para engrasar el molde de coche
cortadores de números y letras
1 bandeja
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El molde de coche, el fondant y el aceite spray desmoldante,  los compré en La Casita dulce de las flores, el bizcocho sin huevo es una receta del libro de Thermomix que Mariló me facilito, además quiero darle las gracias a las chicas de Varita que tan amablemente me ofrecieron una colección de  recetas sin huevo.
Es una pena que  en las pastelerías no se pueda conseguir  tartas "especiales",  y  pongo entre comillas  lo de especial, pero no debería llamarla así,  entiendo el gran problema que tienen las familias donde algún miembro tiene  intolerancia a algún alimento,  lo complicado y caro que resulta, la impotencia cuando preguntas en las pastelerías si te hacen una tarta sin huevo, la negativa y la mirada de extrañeza va todo junto,  yo  entiendo la complicación  pero  deberían hacer un esfuerzo, no todo el mundo se atreve o puede  preparar una tarta.

Modo de hacerlo:
Primero preparo los bizcochos:
En un bol grande, pongo todos los ingredientes del bizcocho de chocolate y con un batidor lo mezclo todo hasta que se integren bien, y lo reservo.
De igual manera preparo el bizcocho blanco, y lo reservo.
Engraso el molde con el aceite en spray y le espolvoreo cacao asegurándome que quede todo cubierto para que el bizcocho no se quede pegado.
 
 Una vez engrasado el molde vuelco la crema del bizcocho de chocolate, y encima el bizcocho blanco, lo meto en el horno precalentado a 180º calor arriba y abajo en la segunda ranura, programé 45 minutos pero tuve que aumentar intervalos de 10 minutos varias veces, hasta que conseguí que la aguja saliera seca completamente, el tiempo total fue de 70 minutos.
 Lo dejé enfriar en el molde y con un cuchillo de sierra corté el sobrante para que quedara recto.
 Forré una bandeja con papel verde, y film adhesivo, si queréis ver como lo hago pinchar aquí, y con cuidado desmoldo el bizcocho, se puede ver perfectamente la mezcla de los bizcochos.
 
 Una vez bien frío, le puse el almíbar, y lo pinté con dulce de leche, lo dejé 20 minutos para que se secara un poco y empecé a trabajarlo, estiré una lámina de fondant y lo puse encima, y con la mano fui pegándolo sobre el bizcocho con cuidado de no romperlo y  marcar las formas.
 Y ahora toca lo divertido, darle vida al coche, yo tengo muy pocos,  por no decir ningún instrumento para el fondant,  me las arreglo con un cuchillo, un palillo de plástico, boquillas de la manga pastelera y mucha paciencia, bueno y mi hija Eva que hizo la matrícula del coche y el alerón, le gusta participar y así va aprendiendo a manejar el fondant.
Y este es el resultado final, estoy bastante contenta con la tarta, aunque no lleva relleno porque este tipo de bizcochos son difíciles de manipular y va a resultar algo seco,  lo voy a solucionar con una crema de nata y chocolate tibia,  que  pondremos sobre el bizcocho cuando se corte y se ponga en el plato,  será el relleno que lo llevará por fuera  y  problema resuelto.
El corte de la tarta me sorprendió muchisimo,  supongo que al ser dos texturas diferentes en el proceso de cocción cada masa tiró por un sitio y este es el resultado, el bizcocho blanco se dividió,  una parte en el centro y el resto se quedó arriba.
  
 El transporte de la tarta fue todo un sufrimiento, nos quedamos metidos en un atasco típico de Semana Santa y el fondant con tanto frenazo y espera se resquebajó un poco, pero a  Enrique le gustó mucho su coche y se  pidió la rueda  para él, aunque el bizcocho no le gustó demasiado, yo me quedo con la carita de felicidad del niño y con el comentario de su mama, " tita  ver guarrear a Enrique su trozo de tarta no tiene precio".