miércoles, 23 de mayo de 2012

Tarta tres leches a la vainilla

 Esta es una tarta que llevaba años queriendo hacer, pero siempre por un motivo u otro la posponía, y la semana pasada volví a encontrarme con la receta y me  dije, de hoy no pasa y madre mia lo que me he perdido todo este tiempo, es una tarta exquisita, suave, tierna y muy  jugosa.
 La receta original lleva leche condensada,   yo puse dulce de leche porque cuando fuí a la despensa a coger una lata de leche condensada me dí cuenta que solo  quedaba dulce de leche,  como está tan buena me he prometido   volverla a hacer  con leche condensada para poder apreciar la diferencia, aunque ésta está tan exquisita que dudo mucho que la leche condensada la supere.





Ingredientes.
Para el bizcocho
6 huevos
180 grs. de harina
180 grs. de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla de Madagascar
 pizca de sal
Para el baño
200 grs. de leche evaporada
200 grs. de dulce de leche
200 grs.. de nata 35% materia grasa
1 cucharadita de vainilla de Madagascar
Para el merengue
3 claras
275 grs. de azúcar
175 grs. de agua
1 cucharadita de vainilla de Madagascar


Modo de hacerlo:
Preparo el bizcocho, el paso a paso de como prepararlo lo podéis ver aquí  , mientras el bizcocho está en el horno, preparo la mezcla de leches, en un bol pongo las tres leches y la vainilla y lo bato todo hasta que esté bien integrado.
Saco el bizcocho del horno que ha estado 45 minutos, y en caliente con una brocheta los pincho, y voy echando la mezcla de leches, lo he puesto en tres veces, para que no se desbordara, pero por supuesto hay que poner todo el líquido, y he de deciros que si hubiera hecho más cantidad el bizcocho lo hubiese admitido perfectamente, lo meto en la nevera y lo dejo reposar 24 horas.
 Preparo el merengue, el paso a paso lo podéis ver aquí , para mi gusto es el mejor merengue por su sabor, por su  tectura y por  la firmeza.
 Después de estar el bizcocho 24 horas en la nevera, lo saco del molde y retiro el papel, lo corto por la mitad y le pongo una capa de merengue, pongo la otra mitad
  Y lo cubro todo con el resto del merengue, y con un soplete lo quemo un poco para que tenga ese bonito color dorado.