Albondaquillos o Albóndigas agridulces

 Así empieza el comentario sobre esta receta en el libro SABORES de SEFARAD.

En el libro de Fudala de Ibn Razin (Murcia 1227-1293) donde se narran las costumbres culinarias de al-Andalus, existe un apartado específico de albóndigas (al-bunduqah que significa la bola) ya que era muy común aprovechar cortes de carne menos tiernas y nobles.

El guiso o hamín con albóndigas son elaboraciones llenas de sabor, ya que son acompañadas de salsas: agridulces, saladas o ácidas

 

Si os gustan los guisos especiados y el uso de fruta seca tanto como a mí, esta es vuestra receta.

Desde que  vi la receta en el libro SABORES de SEFARAD Los Secretos de la Gastronomía JudeoEspañola,  ue me regaló mi más que amiga Mari Ángeles Sánchez, que a propósito tiene un blog magnifico, donde nos enseña a cocinar sin miedo y entre cucharas y cacillos nos cuenta bonitas historias, como yo siempre le digo "me encanta tu pluma", y es que es tan fácil leerla que te introduce  en su mundo sin darte cuenta.

Ingredientes:

250 g carne de cordero

150 g carne de ternera

1/2 cucharadita de comino molido

50 g zumo de agraz  (yo lo he cambiado por zumo de limón)

50 g de vino dulce (yo he puesto moscatel de Málaga)

1/4 de cucharita de canela molida

2 dientes de ajo

1 cebolla mediana ( yo he puesto 1/2 grande)

1 huevo

2 cucharas de cilantro fresco

100 g miga de pan

sal y pimienta

Para la salsa

1 cebolla grande

2 ramas de romero fresco

4 cucharas de ajonjolí  

12 dátiles

12 ciruelas pasas 100 g vino dulce

4 cucharas de cilantro fresco 

para freír

aceite de oliva virgen extra


Modo de hacerlo:

Primer paso es poner a macerar el pan rallado junto con el huevo y el vino dulce, todo mezclado para  que los sabores se integren.


 Yo le pedí a mi carnicero que me picara las dos carnes, aunque la receta  dice que hay que desangrar la carne de cordero en zumo de agraz o zumo de granada agria durante 3 horas. Pero yo ese paso lo he obviado, porque creo que el tratamiento de las carnes en la actualidad no lo necesita.

Con la carne ya picada, me dispongo a especiarla, pimienta molida, canela, comino molido

Sal, cebolla picada muy pequeñita, cilantro fresco picado
Añado los ajos picado, la miga de pan macerada en vino y un buen chorreón de zumo de limón

Mezclo bien todos los ingredientes y los dejo reposar en la nevera 12 horas, para que la carne vaya absorbiendo todos los sabores del aliño.

Y ya toca ir haciendo bolitas, tan fácil como coger pequeñas porciones y rodarlas entre las manos.

En la sartén pongo el aceite de oliva virgen extra y frío las albóndigas o albondaquillos, y lo reservo en una cacerola grande sin que se amontonen las albóndigas.

Ahora preparo la salsa.

Yo he rallado la cebolla, pero también podéis picarla muy pequeñita.

En un cacillo he puesto una cuchara de aceite de oliva y sofrío la cebolla

Hasta que quede translúcida, es el momento de añadir los dátiles y las ciruelas pasas
El vino dulce, el romero fresco, medio vaso de agua y dejarlo a fuego medio 10 minutos.

Ya tenemos la salsa hecha y se la añadimos a las albóndigas y la dejamos 5 minutos a fuego medio, la salsa debe quedar espesa y caramelizada.

Y para finalizar este aromático y sabroso guiso de la cocina JudeoEspañola, espolvoreamos, cilantro picado, romero picado y sésamo.
 

 Yo lo he servido con un cus cus de naranja, tan sencillo como poner a hidratar una taza de cus cus con una taza de zumo de naranja y media cucharadita de sal.

Y ya solo queda llevarlo a la mesa y disfrutar.


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